jueves, 22 de junio de 2017

Sobre la titularidad de la Mezquita Catedral de Córdoba - LAS CRÓNICAS DEL SANTO REY FERNANDO III



La titularidad de la Mezquita Catedral de Córdoba es uno de los temas actuales más controvertidos y políticamente más recurrente para el enfrentamiento de ideologías contrarías. Prueba de ello, es la gran cantidad de titulares que aparecen a diario en nuestros medios de información, y que podría llegar a tintar el contenido de sensacionalista en algunos casos. No obstante, hemos querido rescatar un aspecto histórico de nuestro pasado haciendo uso de las llamadas "Las crónicas del Santo Rey Fernando III". El libro "Las crónicas del santo rey Fernando III, que conquistó Sevilla y Córdoba y Jaén y toda Andalucía, y cuyo cuerpo está en la santa iglesia de Sevilla" fue impreso en Sevilla en 1516 por Jacobo Cromberger. Desde un primer momento fue una obra muy popular. Se sabe que existen solo dos copias: una conservada en perfecto estado en la biblioteca de la Universidad Complutense, y otra que pertenece a la Sociedad Hispánica de Nueva York, a la que le falta un frontispicio.

Como es sabido por la mayoría de cordobeses, la ciudad fue conquistada por el Rey castellano Fernando III "el santo" el 29 de Junio del año 1236, tras un duro asedio que dejó prácticamente famélica a la población. En el capítulo XXVII de las citadas crónicas del Santo Rey, dice: Como la mezquita mayor de Córdoba fue consagrada por los obispos que con el rey estaban: Y como el Rey don Fernando la reparó y edificó lo necesario y la dotó de rentas. 

Este noble rey don Fernando del que hubo ganado la ciudad de Córdoba y apoderadose de ella como dicho es: hizo luego consagrar la mezquita mayor que era la más noble y grande que los moros tenían. Y consagrola el honrado don Juan obispo de Osma y Chanciller mayor del rey con otros obispos que allí eran y clerecia. Los cuales eran: don Domingo obispo de Baeza, don Gonzalo obispo de Cuenca, don Adán obispo de Plasencia, don Sancho obispo de Coria: y consagrola el obispo de Osma porque tenia las veces del arzobispo de Toledo don Rodrigo: que en aquella razón estaba en la corte romana. Y yendo en procesión con los otros obispos y clerecia cercaron la mezquita esparciendo agua bendita con las otras ceremonias que al tal acto requieren, y así quedo de lugar sucio hecho templo dedicado al culto y honra de Dios. Luego el obispo don Juan alzó altar a honra de la gloria la virgen madre de dios y la advocación del templo es Santa María. Ese día dijo la misa el mismo don Juan que la consagró con mucha solemnidad: E hizo sermón al pueblo de aquel saber y gracia que dios le dio, de manera que todos quedaron muy contentos y consolados, y todos con mucha devoción hicieron allí aquel día sus oraciones a dios y ofrecieron sus dones cada uno según que pudo. Después de esto venido don Rodrigo, arzobispo de Toledo de Roma primado de las Españas, consagro por primero obispo de Cordoba a maestre Lope de Fitero del Rio de Pisuerga. Hecho esto el rey don Fernando reparó la iglesia y edificó lo que era necesario en ella, y ennobleciola mucho y dotola de muchas rentas. Y halló ahí las campanas de la iglesia de Santiago de Galicia, las cuales había allí traído el rey Almanzor por deshonra de los cristianos cuando entró en aquella tierra, y pusolas en aquella mezquita mayor, donde estuvieron hasta entonces y servian de ollas de lamparas. El rey don Fernando como era noble y virtuoso en todas sus obras, mandolas tornar a la iglesia de Santiago cuyas eran. La iglesia del que se vio restituida de sus campanas, fue muy alegre por ello, y dieron muchas gracias a dios y alabanza al noble rey don Fernando y rogaban a dios por el. Los romeros que venían a Santiago oyendo las campanas, y habiéndola razón de como había sido restituidas alababan a dios porque tan noble había hecho al rey don Fernando, y rogaban por su vida con mucha voluntad. 
Después de esto el rey mando pregonar y publicar que viniesen los que quisieren a poblar a Cordoba y publicado este pregón, fueron tantos los pobladores que vinieron, que antes faltaban casas y haciendas que pobladores, porque venían de todas las partes de España. Después que fue poblada la ciudad de Cordoba y proveída de gente de armas en manera que le pudiese sostener, tornose el rey prospero y con mucha honra para Toledo, donde estaba su madre doña Berenguela, la cual con mucho placer y alegría lo recibió dando gracias a dios porque permitió que su hijo ganase tan noble ciudad como era Cordoba y haciese con la empresa que había tomado, para lo cual ella trabajo mucho ayudando con su consejo y con todo lo que ella tenia. Así mismo alababa a Dios y le daba muchas gracias porque quiso que su hijo cobrase en España aquello que en otros tiempos otros reyes había perdido, y así mismo que ganase tanta honra en ganarlo, cuanta los otros perdieron en aquello. Esta noble reina doña Berenguela como era persona de mucho saber y prudencia y fundada sobre toda virtud y nobleza, así como en la niñez crió a este noble rey don Fernando en todas buenas costumbres y doctrina de virtuosas obras, así también en su varonil verdad no dejó de hacer lo mismo, de manera que aun que su hijo el rey era hombre de verdad entera nunca ella dejo de aconsejar y amonestar con gran diligencia y cuidado las osas que eran de juicio y honra de dios y utilidad y bien de los pueblos, porque sus consejos y doctrina no eran como de mujer mas como de hombre de gran corazón y de grandes hechos. Y así con su doctrina y diligencia crió este hijo muy enseñado y virtuoso, mostrándole como en todos sus hecho hallasen en el mucha piedad y misericordia así los mozos como los viejos, así hombres como mujeres, así los que tuvieren pleitos y contiendas como los que no las tuvieren, así el culpado como el inocente, todos los estados religiosos clérigos seglares extranjeros y naturales, porque todas estas diversidades de gentes y estados no hallasen diferencia en su virtud y piedad más unos que otros, antes todos hallasen en el obras de misericordia. Pareció esta noble reina en todas sus cosas a su padre don Alfonso Rey de Castilla, que fue hombre muy noble y temeroso de dios, y que nunca despechó su reino, antes lo aumento y trató muy bien, y así todas las gentes se maravillaban de la nobleza de esta reina y de su gran prudencia y hacer, que era tanto que las cosas por venir por la experiencia de las palabras alcanzaba a saber como sucederían y decía que en aquellos tiempos no hubo mujer que fuese tal como ella y así rogaban todos a dios que le diese vida por largos tiempos, y nosotros debemos rogarle que la ponga en su santa gloria. Amén. 

Fuente: Universidad Complutense de Madrid
Traducido del castellano antiguo para hacer más cómoda su lectura.
©R. Casas
Junio de 2017














viernes, 12 de mayo de 2017

Apuntes históricos de la fundación de antigua hermandad de San Isidro



En el año del Señor de mil ochocientos diez y siete, D. Bartolomé Cabello y Portilla, en representación del común de labradores de la villa de La Rambla procedían a solicitar la aprobación de las ordenanzas de una hermandad bajo la advocación de San Isidro Labrador.

“En la villa de la Rambla, a cuatro días del mes de Junio del año de mil ochocientos diez y siete, anti mí el escribano por S.M. público y de número de ella, y testigos, que se expresaran, parecieron. Dn Bartolomé Cabello y Portilla, Dn Francisco de Gálvez Calo, y Dn Alfonso Ximenez Gálvez, labradores y vecinos de esta villa, y dijeron: Se hallaban nombrados diputados por los labradores de esta villa, en junta celebrada en veinte y cuatro de febrero de mil ochocientos diez y siete, para el establecimiento y creación de una hermandad, bajo la advocación de San Isidro; bajo particulares ordenanzas y constituciones que había formado para cuya firmeza y aprobación necesitaban hacer uso de ella en el Real y Supremo Consejo de Castilla”
Para llevar a cabo esta aprobación del Real Consejo, los labradores rambleños confiaron en un agente de negocios de la villa de Madrid, Dn Bernardino de Málaga, para que los representaran en todas las acciones y requerimientos que fueran necesarios para lograr la creación de la hermandad. Tras el estudio de las ordenanzas, el 8 de agosto de 1817, se expende en Madrid la correspondiente cédula en nombre del Rey, Fernando VII.  
Las ordenanzas “que deberán observarse por el gremio de labradores, y propietarios de la villa de la Rambla, bajo la protección de San Isidro Labrador” es una serie 21 apartados que describen la finalidad y obligaciones de la hermandad.

Cabe destacar, además de su juramento de servicio a Dios, al Rey Católico y a la unión y defensa de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, una serie de obligaciones muy características. Se menciona como la junta general está obligada en el día festivo siguiente a la celebración de S. Isidro a la elección del Hno. Mayor, Coadjutor, Tesorero y Secretario, para el culto del Santo, preparando todo lo necesario para su celebración, dedicando una misa cantada, sermón, así como el repartimiento de limosnas acordes al fondo disponible de la hermandad. Otro punto está muy relacionado al carácter mutualista de la hermandad, ya señala que “por cada labrador que muera, la hermandad tenga la obligación de decir una misa de réquiem cantada, y seis rezadas”. Además, se obliga a “que si acaeciese que algún hermano, por una desgracia imprevista independiente de su mano y si haberse reparado de una regular conducta y aplicación, necesitase que la hermandad le socorra, lo hagan los cuatro diputados con los fondos de la hermandad”. Para el mantenimiento del culto al Santo, así como el repartimiento de limosnas y socorro de labradores necesitados, si conviniera, se haría en la primera junta tras la aprobación de las reglas, la entrega de cada labrador al tiempo de su incorporación en la hermandad, una primera donación de media fanega de trigo, o su valor al precio corriente. No falta la virtud de la caridad, ya que se obliga a repartir en el día de la festividad de San Isidro limosnas entre los pobres. Finalmente, como hermandad del común de labradores, el Diputado mayor y el Coadjutor, junto con un aperador de cortijo y un capataz de olivar y viña, seleccionados con el visto bueno del Alcalde de la villa, tendrían la obligación de reunirse todos los domingos para acordar el jornal de plaza, fijando el que resultara en la plaza pública para que constara a todos. Igualmente, para los jornales de los cortijos, se celebraría una junta cada quince días, fijándose el que resultara acorde entre todos; y por último, para los de los temporeros, que trabajaran desde mayo hasta S. Miguel, se reunieran los mismos cuatro en el día festivo anterior a la finalización de la temporada, para fijar el precio de ella, haciéndolo público por el mismo orden y fijándose en un libro de juntas que reflejaran tales precios. Para evitar fraudes y obligar al cumplimiento de todo lo anterior, el Diputado mayor y el Coadjutor, estarían obligados a velar por todo ello, y si algún labrador o hacendado lo incumpliera, se pasaría de oficio al Alcalde para exigir compensación monetaria.

R. Casas
Mayo de 2017

jueves, 6 de abril de 2017

MÁS ALLÁ DE LA RAMBLA - SEMANA SANTA MADRID 2017


    Las fotos están publicadas a resolución inferior para una correcta reproducción en el blog


  • Hermandad de los Estudiantes de Madrid

Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón. (Luis Salvador Carmona. S. XVIII)







María Santísima Inmaculada, Madre de la Iglesia. (Juan Manuel Miñarro López, 1996)




  • Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena de Madrid 


Nuestro Padre Jesús del Gran Poder (José R. Fernández-Andes, 1942)





María Santísima de la Esperanza Macarena (Antonio Eslava Rubio, 1958)






  • Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno

Cristo de Medinaceli - Talla anónima relacionada al círculo de Juan de Mesa. Siglo XVII 







Nuestra Señora de los Dolores en su Mayor Soledad (Rafael García Irurozqui, 1948)





  • Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias (Los Gitanos)

Nuestro Padre Jesús de la Salud (Ángel Rengel Lopez, 1998)





Lamentamos no disponer de fotografías de Nuestra Señora de las Angustias, ya que se nos prohibió realizar fotografías dentro del templo. 

martes, 28 de marzo de 2017

RESOLUCIÓN XVIII CONCURSO FOTOGRAFÍA CRISTO DE LOS REMEDIOS - SEMANA SANTA 2017


Una vez realizado el escrutinio de los votos de las hermandades y cofradías de La Rambla, estos son los resultados finales:



Por lo tanto, la ganadora del XVIII Concurso de fotografía "Cristo de los Remedios" de la Semana Santa 2017 es la instantánea con el título "Luna mercedaria" cuyo autor es Rafa Casas.



martes, 21 de marzo de 2017

FOTOGRAFÍAS PARTICIPANTES XVIII CONCURSO CRISTO DE LOS REMEDIOS - CUARESMA 2017

Las fotografías se pueden votar a través del perfil de Facebook 



El jurado de la fotografías serán todos los seguidores de la página de Facebook "La Rambla Cofradiera", así como cada una de las Hermandades de La Rambla y la Agrupación de Hermandades y Cofradías La Rambla. El sistema de votación de Facebook será contabilizar todos los "me gusta" y "me encanta" de cada fotografía publicada en el álbum "XVIII Concurso de fotografía SS La Rambla 2017". El sistema de reparto de votos será el siguiente: Valoración seguidores Facebook = 40% sobre las tres fotografías más valoradas por los usuarios. Votaciones de las Hermandades = 6% sobre tres fotografías a elegir por cada hermandad. Votación de Agrupación de Cofradías = 6% sobre tres fotografías a elegir por la agrupación. La Rambla Cofradiera y la Hermandad de la Merced se reserva el derecho: De reproducción, si lo estima oportuno, de todas las fotografías presentadas, en los distintos formatos y publicaciones propias de la emisora. De dejar deserto el pleno de cualquiera de las dos categorías en el caso de no ser ninguna fotografía la afortunada. La participación en este concurso conlleva la plena aceptación de estas bases.


  • Lágrimas de un corazón herido


  • Amor crucificado




  • Bello dolor 




  • Avanzando con la pasión de su pueblo



  • Santa Amargura, Santo Espíritu



  • El Cristo de la Expiración subiendo por la calle El Palo


  • El Cristo Iluminado




  • La Esperanza en busca de la lluvia de pétalos



  • La luna observa a la Angustias llegar a su casa



  • Silencio y recogimiento del Martes Santo




  • Luna mercedaria



  • Expirando ante tu pueblo




  • Misericordia plena



  • Dogma inmaculado de tu Oración en el Huerto





  • Caridad mercedaria


  • CERTAMEN DE BANDAS MEMORIAL ANTONIO MARIN


    miércoles, 15 de marzo de 2017

    EL FERVOR DE UN PUEBLO - ARTICULO PARA FOCOCOR



    La presente fotografía ilustra el fervor de un pueblo que acompaña en todo momento a su Nazareno de camino al Gólgota, en la mañana del Viernes Santo rambleño.  Esa muchedumbre engalanada con sus mejores ropas, es un claro significado de una sociedad de clases desigual de principios del siglo XX, pero con un factor común, la devoción cristiana… Porque no importaba quien fueras, poderoso o humilde, que cuando Dios pasaba, todas las cabezas se inclinaban ante su divinidad y poder divino. Es el Nazareno de alargada zancada que nos sobrecoge el alma cuando nos busca con su apenada mirada, un caminante errante que durante el transcurso de los siglos ha recibido siempre el culto y fervor de todo su pueblo.

    Aunque el origen de la cofradía de nazarenos del convento del Santi Spiritu está fechado en 1603, no es hasta el 1 de abril de 1621, cuando se firma el contrato de hechura de una imagen de Jesús con la Cruz a cuestas entre el imaginero Juan de Mesa y Velasco y Juan de Escamilla, estando donada íntegramente por D. Juan de Puerta y Sembrador y su esposa Doña María de Zafra, y llegando a la villa de La Rambla el 4 de marzo de 1622. La cruz de plata cincelada, procedente de la ciudad de Vera-Cruz del virreinato de Nueva España, fue donada en 1724 por D. Antonio de Peralta y Córdoba, Corregidor y Gobernador de las Armas y Teniente de Capitán General por S.M. de dicha ciudad, natural de La Rambla, y su esposa Dña. Catalina Olvera Chirinos.

    La madrugá rambleña, antiguamente llamada cofradía del paso, era una amalgama de hermandades. La propia cofradía de Jesús estaba dividida entre hermanos de palio, siendo exclusivamente ellos quienes podían acompañar a Jesús con el palio de respeto de diez varas que se aprecia en la imagen. Por otro lado, estaba la hermandad de horquilla, que en la imagen sus hermanos aparecen vestidos con el hábito nazareno, capillo y cordón al cuello liado a la cintura, y con un escudo con las iniciales J.H.S. Estos hermanos tenían en común ser varones descendientes del linaje fundacional de la hermandad y por ello, sus familias ostentaban el honor y honra de tener en su poder una de las horquillas de la parihuela que portaban a Jesús Nazareno. Tras el cortejo nazareno aparece también la banda de música municipal, perfectamente visible con uniforme y gorras de plato. Al fondo de la imagen también se observan las parihuelas de las otras hermandades que conformaban la cofradía del paso, la hermandad de la Verónica portando el paño con el Santo Rostro de Cristo, María Magdalena (casi no se aprecia detrás de la Verónica), San Juan portando una Palma y la Virgen de la Soledad, que sólo se aprecia un poco de su perfil y corona tras el niño que está subido al montículo.